ERANSUS

IGLESIA DE ERANSUS. HISTORIAS DESDE LA PUERTA.





         Hace ya un tiempo que los ladrones entraron a la abandonada iglesia del Señorío de Eransus, en el valle de Egüés. Para ello arrancaron un trozo de puerta; trozo este del que hoy nos vamos a servir para evocar lo que un día fue ese templo.

         Este pasado mes de enero, en plena nevada, visitaba yo lo poco que queda del Señorío de Eransus. Es una visita que me gusta hacerla con una cierta frecuencia, a pesar del estado de abandono en el que se encuentra. Y cualquier época del año es buena para visitar este remanso de paz.
         La construcción de unas viviendas ecológicas junto al conjunto urbano del viejo señorío ha servido para darle un poco de vida a ese entorno, aunque lo cierto es que, lejos de servir para frenar el proceso de deterioro que ha vivido esta localidad durante las últimas décadas, o para evitar el expolio al que se ha visto sometido, no han evitado la intervención de los amigos de lo ajeno. Poco, o nada, queda por llevarse de la iglesia, como no sean las piedras; y poco, o nada, queda por llevarse del viejo palacio que haciendo fondo a la calle principal enseñoreaba esta pequeña localidad del valle de Egüés. Los ladrones, o quien sea, se lo han llevado todo, ni el portalón de la entrada han respetado.
         En la iglesia del Salvador, o de la Asunción, no es la primera ni la segunda vez, ni tan siquiera la tercera, que entran a robar. Se llevaron en su día (octubre de 1994) varias imágenes, y lienzos, y la pila bautismal, y también el aguabenditera; en otra ocasión las campanas (1995), y finalmente han acabado por llevarse lo poco que quedaba. Ahórrense los ladrones nuevos viajes, que ya no queda nada, ni tan siquiera los enchufes. Hay quien dice que no siempre han sido los ladrones los que se han llevado las cosas; que tal vez las campanas se ausentaron con ciertos beneplácitos.




         Desconozco en todo este proceso de expolio que ha vivido  esta iglesia que papel ha jugado el Arzobispado y los propietarios del lugar, enfrentados en su día por un problema de propiedad. Doy por hecho que en su momento habrían sacado de allí todo lo que entendieron que era de valor, aunque debo de decir que, si así fue, su entendimiento y el mío no coinciden. Allí se quedaron hasta hace muy pocos días las dos aras que en el altar cobijaban las reliquias, allí se quedó la funda de tela de esas reliquias, allí se quedaron las sacras con sus marcos de latón dorado y su textos en latín, y las viejas casullas, algún alba, estolas, los cubrecáliz, los paños del altar con artísticas puntillas, paños para cubrir las fuesas…; todo ello de una antigüedad notoria. Son piezas cuyo valor material y económico tal vez sea cuestionable, pero cuyo valor inmaterial y etnológico es infinito. Son piezas que han formado parte de la religiosidad popular de un pueblo, piezas que las donó ese pueblo a la iglesia, y que como mínimo debieron de ser retiradas con todo el cariño del mundo. Son piezas de etnología religiosa y litúrgica tras las que hay una historia impregnada de fe popular, una historia que es la historia de los vecinos de Eransus. Porque la iglesia, igual que las casas, los corrales, el palacio, la fuente, y el cementerio, son junto con sus campos, ese espacio que configura la historia íntima de este pueblo.




La puerta

         Lo realmente cierto es que, a día de hoy, ni están las campanas, ni existe el retablo mayor, ni existe el retablo de San Vicente, ni la pila bautismal, ni la pila de agua bendita, ni el sagrario, ni tan siquiera la barandilla del coro. Quedan tan sólo paredes, que en medio de lo malo no es poco. Conservo la esperanza de que, al menos, una pequeña parte de lo que falta no haya sido robado, sino simplemente trasladado por el Arzobispado a otro lugar donde se garantice su conservación.
         Se calcula que la iglesia fue construida a principios del siglo XIII. Se calcula también que la puerta obedece a esa misma época. Pues bien, en su momento alguien reventó esa puerta arrancándole un trozo, lo cual me imagino que no habría sido tarea fácil teniendo en cuenta el grosor de la puerta (8 centímetros); se supone que tras este “heroico” gesto pudieron abrirla fácilmente y llevarse lo poco que quedaba en su interior. Para entonces se había hundido ya el techo de la sacristía, sepultando bajo los escombros la relación de piezas anteriormente citadas, piezas estas que a día de hoy han sido cuidadosamente retiradas, limpiadas, y catalogadas.



         Así pues, allí quedó en el suelo el trozo de puerta arrancado. Inservible. 40 centímetros de altura, por 10 de anchura. A un lado, el del interior, estaba el asidero de hierro; al otro lado, un bello clavo de forja. 800 años de antigüedad.
         Y hoy es el momento de coger esa pieza (que ya ha sido sometida a un tratamiento antixilófagos, y de limpieza), y dejar que haga su último servicio. Podría hablarnos este trozo de puerta de cómo se ensambla la madera, de cómo se coloca un asidero de hierro, de cómo se forja un clavo de esas características, de…Pero, en su lugar, artesanías meritorias a parte, vamos a dejar que ella nos cuente qué es lo que había, y qué es lo que se vivía, a ambos lados de esa puerta.
         Y es que por esa puerta durante ocho siglos han pasado generaciones y generaciones de vecinos. Podría hablarnos de la evolución de la indumentaria, de la evolución del lenguaje, de la evolución de los ritos litúrgicos pre y post conciliares. Podría hablarnos de viejos ritos que se hacían en su umbral, como el del pan bendito, tal vez alguna boda, santiguarse o signarse con agua bendita… Por ella han pasado vivos y muertos, han pasado procesiones, han pasado clérigos y labradores, mujeres y niños, viáticos y cruces parroquiales, cirios y mantillas…
         Desde esa posición privilegiada de acceso al templo habría visto no pocos bautizos, o al monaguillo debajo del coro ataviado con su roquete tirando de la soga para hacer sonar las campanas, o a pías manos colocando flores a San Vicente, incluso a los ladrones que tantas veces han desvalijado ese templo.
         Si este trozo de puerta pudiese hablarnos nos contaría viejas historias como la de la polémica destitución en 1566 de aquél párroco (entonces, en aquél momento, se le llamaba rector) llamado León de Ardanaz, quien se negó a dejar su cargo aún teniendo que renunciar para ello a llevar también la iglesia de Ardanaz, que eran dos parroquias que tradicionalmente habían ido unidas. Tan sólo seis años antes se había colocado allí un pequeño retablo, en el lado del evangelio, financiado con la generosidad de dos mujeres de este lugar: María Fernandiz de Egüés, y su hija María; este retablo, dedicado a San Miguel Arcángel, a Santa Catalina, y a Santa Bárbara, fue robado en 1977.



         Incluso se nos remontaría este trozo de puerta, narrándonos historias y vivencias, hasta el siglo XIV, contándonos que fue entonces cuando se colocó una vieja pintura que representaba a San Vicente. Seguro que si esta parte de la puerta hablase nos explicaría porqué esa imagen de San Vicente, y no de otro santo.
         Y nos contaría de las reformas que acometió a principios del siglo XVII el abad de Eransus, don Miguel de Vergara y Egüés. Aquél sí que se lió la manta a la cabeza, dando así continuidad al proceso de reformas iniciado el siglo anterior. Se hizo entonces desde una campana de cuatro quintales, obra de Juan de Gutiérrez de Casa, hasta el retablo mayor, hecho entre 1605 y 1611 por el maestro pamplonés Juan de Landa, que por cierto, allí se las vio su viuda, María de Moret, para cobrar este trabajo. Juan de Landa se había ocupado de todo lo que había sido la labor de dorado y estofado del retablo y del sagrario. Y es que al abad de Eransus lo de los dineros no se le daba nada de bien, incluso tuvo que interponer algún pleito, en 1614, contra Miguel de Isturiz, que era el primiciero del lugar.
         También nos aclararía quien era aquella santa situada sobre una peana, no muy lejos de la puerta; seguramente se trataría de la imagen de Santa Eulalia, titular de una ermita que hubo en Eransus hasta el siglo XVIII; pero nos quedamos sin saber quien fue realmente. O nos hablaría de aquella otra imagen de la Virgen que hubo, y que ahora forma parte de una colección particular.
         ¿Y qué no habrá oído este trozo de puerta?. Misas y misereres a montón; recios sermones apelando a la moral y a las buenas costumbres; vísperas y maitines; rosarios y vía crucis; habrá oído el latín, el euskera, el castellano, y también algún romance de intersección; supongo que no pocas tertulias vecinales, al sol de la tarde, sentados sobre las lajas que forman un banco en el atrio; incluso, afinando bien el oído, habría escuchado esta puerta alguna confesión, tal vez de alguna de esas damas que acudían antaño a la fuente con la herrada, no para recoger agua, sino para hablar de chicos, en medio de conversaciones que se movían entre lo pícaro y lo pecaminoso.
         Testigo mudo de mil historias, de mil escenas. En el exterior, a tres metros, está el cementerio. Dos puertas mirándose de frente, ¿qué no se habrán contado?, ¿qué no habrán visto?, ¿qué no sabrán de oraciones y plegarias, de llantos y de flores?. Yo me imagino pasando bajo el umbral de la puerta de la iglesia, saliendo de ella, a algún clérigo ensotanado, breviario en mano, tocado con el bonete, camino de El Pineral, buscando un sitio libre del corsé de las cuatro paredes parroquiales en donde hacer sus oraciones, en medio de sotos y arbolado. O paseando hasta Mendioroz…, o hasta la venta, o hacia el monte de Echálaz.




Puertas afuera

         A este lado de la puerta, en el exterior de la iglesia, lo que hay es un pequeño pueblo con calle única. En esa calle, a un lado estaban las casas, y al otro lado los corrales. Cerrando aquella calle estaba, y está, el palacio, con su pequeño patio interior y sus caballerizas. Y entre las casas y el palacio, rompiendo un poco el orden de las edificaciones, estaba la escuela.
         Al final de la calle, un poco antes de llegar al palacio, está la fuente, con abrevadero y lavadero adosados por detrás. Este elemento arquitectónico, que se autoabastece de la denominada Fuente Vieja, era realmente el centro social de la localidad, donde confluían los vecinos, lo mismo los señores que los sirvientes, lo mismo los labradores con sus caballerías, que las lavanderas con sus baldes de zinc cargados de ropa. Allí se hablaba de lo humano y de lo divino. Allí se convivía. La fuente y la iglesia eran dos puntos de unión; destino de todos, como el cementerio.



         Ahora mismo, año 2006, tal día como hoy, la imagen es la de un pueblo fantasma. Alguien decidió no hace muchos años que las casas había que derribarlas totalmente, tal vez por seguridad, ante la construcción a pocos metros de unas viviendas ecológicas. De ellas no quedan más que unos montones de piedras junto a la hilera de plataneros. Para unos son eso, piedras; para otros esos montones de piedras esconden para siempre unas historias, la historia de Casa Máximo, la historia de Casa Leache, la historia de Casa Zacarías…; historias de hondo sabor humano.
         Los corrales y las cuadras siguen en pie, pero prácticamente hundidos, en ruina total. La escuela mantiene, y muy deteriorada, su estructura externa, pero el tejado y el interior se han venido abajo. Y el palacio, con su jardín de cedros…, el palacio da pena. Sus puertas y ventanas están tapiadas. El magnífico farol que había en su fachada, voló; lo mismo que sucedió unos años antes con el recio portalón de entrada. De la cocina se han llevado la cocina económica. Ausencia total de mobiliario, excepto lo poco que hay en las viejas cuadras, aprovechado por algunos indigentes. La planta baja todavía se mantiene en pie, pero de allí para arriba está todo hundido. Triste final el de este bastión de poder local. Duro contraste con aquellas celebraciones de las fiestas dedicadas a la Asunción del Señor.
         Queda el consuelo de ver a la fuente en plena actividad. A su lado un sauce le hace compañía; agua a cambio de sombra; soledad compartida.




         Esto es Eransus. Y estas son las historias que nos ha evocado un trozo de puerta arrancado a la historia de la iglesia. Sesenta y nueve vecinos hace cuarenta años; hoy… silencio, soledad, y ruina. También paz. A aquellos vecinos de hace cuatro décadas, a los que yacen en el camposanto, a cuantos han vivido en este lugar a lo largo de tantos siglos de historia, a todos ellos, va dedicado este texto; no en vano todos ellos tienen en común, seguramente, el hecho de haber puesto alguna vez su mano sobre el tirador de este trozo de puerta.


 Diario de Noticias, 27 de febrero de 2006
Autor: Fernando Hualde


-----------------------------------------------------------------

ÁLBUM FOTOGRAFICO DEL PALACIO DE ERANSUS

FOTOGRAFÍAS TOMADAS EL AÑO 2005


Detalle del azulejo de la fachada

 

Fachada principal en un día nevado (29 de diciembre)

 

Dovela central, o clave, de la portalada, luciendo el escudo del señorío.

 



Patio interior


Escaleras hacia ninguna parte. Los pisos superiores están semihundidos.

 

27 comentarios:

  1. Gracias Fernando Hualde por tus comentarios tan llenos de recuerdos y nostalgia por mi parte.
    En Eransus naci y en el vivi durante una parte de mi infancia, parti para Pamplona, Valencia, Teruel y ahora resido en Zaragoza, tengo la familia en Pamplona y voy con asiduidad, por mi pueblo suelo ir, aunque menos, son mis raices y mi padre descansa en la paz de esa tierra que me vio crecer y con la que el me nutrio por medio de su trabajo en la tierra que tanto amaba.
    Mi recuerdo y agradecimiento a todos los que hicieron posible el pueblo de Eransus.
    Para los que trabajan la tierra les desea la abundancia en sus frutos y mucha suerte y para los que tiene la dicha de vivir en ella que disfruten de esa bendita tierra.
    Un saludo para ti

    ResponderEliminar
  2. Había leido comentarios tuyos y siempre me han parecido muy buenos como periodista.Pero en relación a este tema tengo que decir que tocas todos los puntos más importantes, relacionados con la vida y costumbres de este pueblo.
    Mi niñez transcurrió en Eransus y recuerdo que los veranos eran muy bonitos y felices.
    Cuando era la época de la trilla era el momento en el que todos disfrutábamos más.
    Por la tarde esos ratos que pasábamos en las eras,merendando y bebiendo agua de esa fuente que tu mencionas.
    Ese palacio el cual nos parecía tan cercano y a la vez tan lejano,pero tenía su encanto.
    Quizas sea lo que tú comentas ese montón de piedras para el que lo vea no significa nada, pero tiene muchas historias, todos los que hemos vivido en ese pequeño pueblo lo recordamos con mucho cariño.

    Muchas gracias por haber vuelto a recordar mi feliz niñez.Gracias a estas fotos.

    ResponderEliminar
  3. Con mucho amor y cariño a mi querido pueblo de Eransus, voy a dedicarle unas lineas que con mucha emoción, me salen del corazón.
    En este pueblo viví mi juventud junto a mi querida familia y más tarde forme mi hogar con mi querido esposo Antonio, fuimos muy felices con nuestros nueve hijos.
    Me quedo con un buen recuerdo de este pueblo en
    mi corazón.

    Nicasia Unzue

    ResponderEliminar
  4. Con mi novio hemos llegado de casualidad a este pueblo, casi como cuando sopla el viento inesperadamente y nos encanto toda la magia que contienen sus, desdichadamente, hoy, sus ruinas. Llegamos a imaginar un pueblo en donde todo transcurria en armonia, tal y como cae y pasan los colores del atardecer.

    ResponderEliminar
  5. Soy luchy, ke sepais ke este pueblo tan ruinoso y destruido se esconde el más bello encanto y felicidad ke jamas nadie puede sentir, mis primeros amores, mi primer puesto de trabajo junto a mi abuelo Martín, cuando acudiamos a la era con los bueyes a trillar, le tenia ke llevar el botijo con agua ya ke el vino me lo habia bebido yo en la bodega según me cuentan mi tia Antonia todo esto con 12 años, espero ke os lo paseis bien los ke me conoceis

    ResponderEliminar
  6. Mi nombre es Valeria Eransus y me encanta haber encontrado esto!, es un tesoro!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Valeria si deseas más información de este pueblo podemos contactar si asi lo deseas.
      Un abrazo.
      Soy hija del pueblo "Eransus"

      Eliminar
  7. Me interesaria muchisimo contactar con alguien que vivio en el pueblo por favor.
    Mi correo: fnjavi@hotmail.com
    Muchas gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola: soy hijo del pueblo, mi correo es rioaltobeltzagmail.com mándame un correo y hablamos ¿te parece?

      Saludo2

      Eliminar
  8. Para aquellos que os interese, hemos abierto ya el blog de la iglesia de Eransus:

    http://iglesiasansalvadordeeransus.blogspot.com.es/

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. esto es un pequeño homenaje para una persona muy cercana y muy querida por todos nosotros que fallecio hace menos de un mes y el vacio que a dejado a todos por que ella estuviese en persona o no estava ahi de forma escrita todos con alegria YA ESTA LA TIA NICASIA MADANDO SU PUNTO PERSONAL Y MARAVILLOSO..... TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS AÑORAREMOS ESO BUENO TIA NICASIA GRACIAS POR TODO Y UN HASTA SIEMPRE..... ERANSUS TE HECHARA DE MENOS Y TUS HIJOS TUS HERMANOS Y SOBRINOS ........

    ResponderEliminar
  10. MUY BUEN ARTICULO,SALUDOS A TODOS LOS ERANSUSARRAS DE ANTONIA PATERNAIN

    ResponderEliminar
  11. Eransus.... pueblo donde se respira paz, su naturaleza envuelve y permite disfrutar. Gracias a toda su gente por todo el trabajo que han dejado en sus tierras. Un gran abrazo para todos.

    ResponderEliminar
  12. Javier... descansa en tu tierra querida,
    la que te vio nacer,
    la que con tus manos,
    has labrado y trabajado,
    y ahora, te abraza para siempre.
    Serás inmensamente recordado con alegría,
    porque la transmitías.
    ¡! TE QUEREMOS ¡!


    ResponderEliminar
  13. Pensar que mis antepasados habitaron esas tierras, genera una emoción especial ver vuestras fotos.. me llamo Maxi Eransus... gracias por esta pequeña emoción que me has regalado..!!!!
    Si alguien podría facilitarme más información.. os agradeceré muchísimo...
    maxieransus@gmail.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Maxi !. Aquí estoy dispuesta a compartir contigo la información que desees. Sois hija de este precioso lugar Ëransus.
      Un abrazo y hasta que quieras
      mapu1948@gmail.com

      Eliminar
    2. Soy hija del pueblo y puedo darte información. Un abrazo

      Eliminar
  14. Gracias a todos!!!!! Por hacer tantos comentarios y no dejar que la palabra deshabilitado!!!!!! Con la gente y vivencias,eran Cómo una familia numerosa (pero en grande) gracias a cada una de esa personas a las que aún estan y disfrutan como pueden de él ERANSUS!!!!!!!! Y a los que se fueron callando esto va por todos Un Beso y un Abrazo

    ResponderEliminar
  15. Lo del robo de la iglesia no es por desgracia un caso aislado, en el pueblo de la Valdorba de donde procedo destrozaron la puerta para llevarse la cerradura que era tan antigua como el templo, seguramente por encargo de algún ávaro coleccionista. Pues como por desgracia pasa cuando las cosas se abandonan, finalmente se pierden, un incendio arrasa el palacio. http://www.diariodenavarra.es/noticias/navarra/mas_navarra/2015/03/22/un_incendio_palacio_eransus_causa_gran_deterioro_edificio_199948_2061.html

    ResponderEliminar
  16. Hola a todos !!!! Aqui estoy para hacer un pequeño homenaje a esta persona que vivio en Eransus y nos ha dejado este fin de semana Felisa!!!! Una verdadera maravilla 97 años a vosotros los hijos haber disfrutado tanto de ella. ...... y ahora a descansar donde tanto habeis vívido, llorado ,reído..... por esos prados verdes .? ( Florencio y Felisa ) hasta siempre......y a vosotros los hijos y nietos y demas familia lo sentimos mucho , un abrazo

    ResponderEliminar
  17. Hoy 8 de Mayo se ha celebrado la inauguración de campanas en el pueblo de Eransus, escuchándose el sonido por todo el valle de Egüés. En su tiempo dicho día se celebraban las fiestas con el día de la Ascensión, por ello el tañer de las campanas ha sido con doble motivo.

    Hemos compartido recuerdos, alimentos, y cómo no, el frío pero solo climatológico porque llevamos mucha ilusión en todo lo que se está haciendo, las obras progresan adecuadamente.
    Es muy de agradecer a todos los que están haciendo posible tanto esfuerzo.

    Ánimo y gracias de todo corazón.

    ResponderEliminar
  18. Desde muy crío,he sentido a Eransus como mi pueblo,ya que mis antepasados vivieron en el.Es por eso que cuando nos propusiéron reabilitar la iglesia,me pareció una buena idea como homenaje a ellos.En ello estamos la iglesia va para adelante y vamos recuperando las fiestas del pueblo tambien.saludos

    ResponderEliminar
  19. Hola Fernando, si la vista no me falla la pila bautismal de Eransus está ahora en la iglesia de Alzuza. Eso sí, con el pie bastante deteriorado respecto a la imagen que aparece en el catálogo monumental.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  20. jolmedo,soi uno de los que participan en el auzolan de reavilitación de la iglesia,y según nuestros datos,la pila de Alzuza es de la misma época que la de Eránsus,pero estaba ya en Alzú
    za antes de que desapareciera la de Eransus.

    ResponderEliminar
  21. Gracias por la aclaración, una pena saber que sigue desaparecida.

    ResponderEliminar
  22. Bueno creo que todos sabemos dónde está la pila, las campanas y muchas cosas más.

    ResponderEliminar
  23. Hola a todos!!!! Hoy es un día muy especial para nuestras familias.. Por una parte el sábado día 30 se caso en la iglesia de Eransus. El nieto de el Tío Javier todo un acontecimiento de alegria. Y por otro lado agridulce hoy dia 4 de octubre y daros lo que os merecéis vuestra vuelta a las raíces de éste vuestro Eransus "“ donde habéis tenido una mezcla de alegrías y también dolor, descansar rodeados de estos montes, junto a los hijos e hermanos. Hasta siempre!!!!!

    ResponderEliminar